martes, 1 de julio de 2008

Todo Artista verdadero es un Dios en pequeño. Crea mundos que En este sentido, Francisco Javier Tejeda Jaramillo no es una excepción: amplían, multiplican, a veces explican y, en todo momento enriquecen nuestro universo.La originalidad de su mirada nos muestra nuestra propia realidad, pero transformada por su talento: la luz ya no es la misma después de Rembrandt, el aire después de Monet, la voluntad después de Beethoven, el ideal luego de Cervantes, la espontaneidad después de Pollock, etc. Cada uno nos devuelve el mundo desde su perspectiva y, a su manera nos lo explica su obra es un mundo nuevo; es el mismo, pero diferente. A través de sus creaciones trata de explicarse y explicarnos, nuestro mundo: lo imagina, lo goza, lo sufre, lo critica y al hacerlo, de manera casi natural va creando otro mundo, el suyo, que es su expresión del nuestro Surgen así figuras extraordinarias como las de “La Vida Campesina” con mujeres que nunca hemos visto pero que todos conocemos, niños con mirada eterna y hombres con la familia a cuestas y la vista en el horizonte.

La circunstancia de Tejeda Jaramillo, más de veinte años en la cárcel le ha conferido una posición excepcional, como un observador al margen para ver e interpretar la complejidad y el absurdo de lo cotidiano y plasmarlo con la exuberancia y gran formato de “Edipo Rey” o la fantástica brutalidad de “Lucubrando en las Sombras”.Esta visión del artista no puede entenderse cabalmente si no se conoce la visión del hombre, a creado una realidad suya e intransferible para superar dos décadas de encierro sabiéndose inocente. A fuerza de voluntad, estudio constante y una inagotable rutina de trabajo ha convertido la adversidad en oportunidad y la creación artística en una formula de libertad. Todo los días del año se levanta el primero y se va a su taller en donde trabaja sobre lienzos y tableros que el mismo diseño e hizo, pinta con las pinturas que el mismo fabrica, escribe su libro sobre técnica y materiales pictóricos, instruye, dirige y corrige a sus alumnos y, de cuando en cuando se toma una taza de café preparado mediante un sistema que el mismo invento. Un mundo conseguido por su capacidad y voluntad creativa.

Sin embargo, eso no es lo mas notable. En un mundo en el que nadie tiene nada y lo que pudiera haber se arrebata, Tejeda Jaramillo, ”Don Paco” o ”El Maestro”, para lo miembros del taller, comparte lo suyo: comida, materiales, consejos, tiempo, atención. Convencido por su propia experiencia, de que todos podemos ser mejores, trabaja con su testimonio y ejemplo den la readaptación, principalmente de los jóvenes, a quienes participa de sus sueños y proyectos como la unión de pintores, los talleres de artes plásticas para todos o las becas para los niños más necesitados. Es también, la creación de otro mundo, todavía imaginario, pero del que esta en búsqueda y construcción.Esta búsqueda constante es una de sus principales características, como persona y como artista. Con la libertad y la insolencia que el talento que el talento permite, se mueve entre los dos mundos formales; el figurativo y el abstracto, buscando siempre buscando, las líneas, los colores, la composición, los temas, los materiales que mejor lo expresen en el momento. Asi lo vemos atacar con valentía la tela en Blanco, sin bocetar, sin saber que resultara, pero seguro de que lo que surja será una expresión autentica, genuina de si mismo, florecimiento del subconsciente. Un proceso que el llama interiorismo y del cual pueden brotar obras tan enigmáticas como “El Alfil”, sensuales como “Ensueño de mujer” o misteriosas como “Interiorismo Novelesco”.A pesar de esta variedad, mantiene una gran identidad y unidad gracias a la limpieza del dibujo, la seguridad del trazo, el colorido de su paleta o el dominio de la técnica. Todas ellas herramientas útiles en su búsqueda de respuestas, exorcismos de demonios y expiación. Una experiencia de libertad y realización como lo es el arte por definición: La creación de mundos como una búsqueda de nosotros mismos. “El espejo es nuestro maestro”, decía Leonardo, y tenemos por seguro que no se refería al retrato.Tejeda Jaramillo es un artista al margen; persona y múltiple, congruente y contradictorio, pero siempre audaz. Esta es una muestra de su talento y testimonio de un momento vital; estamos ciertos de que su búsqueda continua por que su inquietud creativa va en aumento y su mente esta mas despierta que nuca, y ya lo decía Miguel Ángel: “Se pinta con el cerebro, no con la mano”.Henri Matisse decía que descubrió el paraíso cuando al hospital le llevaron una caja de lápices de colores. En este caso lo más cercano a la libertad.

Domingo Álvarez Díaz

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